Clínica Ricardo Palma: hermanos irían hasta 10 años a prisión por atentado

Hasta 10 años de prisión según lo tipificado en el Código Penal Peruano podrían purgar los hermanos Benites Aguirre por el atentado ocasionado en la Clínica Ricardo Palma que causó un total de 35 personas heridas y daños de consideración en las instalaciones del referido nosocomio.

Como es de conocimiento público, el móvil de dicho acto obedece a una revancha por el hecho de que en el citado lugar, la madre de los involucrados perdió la vida luego de ser operada de un aneurisma y cuyo trágico desenlace, ambos consideran que se debió a una negligencia médica.

Al respecto, el general Gastón Rodrígguez, jefe de la Región Policial Lima detalló que los hermanos Lenin Alexander Benites Aguirre (40) y Claudia Rocío Benites Aguirre (44) se premunieron de pólvora para cometer su barbárico acto y que debido a su impericia para manejar el citado material explosivo, acabaron con heridas de consideración por lo que se encuentran internados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

«El componente utilizado fue pólvora confinada pues se volatilizó al explotar, cosa que no sucede con otro tipo de material. Eso causó que ambas personas resulten con heridas en el cuerpo y por la inexperiencia que tenían, se ocasionaron daño a sí mismos. La deflagración los alcanzó a ambos y están con heridas en cara, cuello, manos, tórax y piernas y se encuentran en UCI. Por las cámaras de seguridad se pudo determinar que uno colocó la bomba en el sótano debajo del auto de un médico y la otra persona, en el área de laboratorio. Una vez que se determine el tipo de delito se les procesará pero fácilmente configura como peligro común y exposición de personas al peligro» explicó.

En tanto, el padre de los hermanos justificó el acto cometido y culpó a la prensa de presentarlos como atacantes cuando lo que querían era buscar justicia por sus propias manos pues el nosocomio afectado no cumple con lo estipulado en el proceso legal que le siguieron por el deceso de su esposa y se sienten abandonados por las autoridades judiciales competentes. ¿Estamos a punto de revivir la época de la Ley del Talión?